Noticias

Niña vivió con monos en la selva por 5 años, luego fue vendida a un burdel. Ahora cuenta su historia

La historia de Marina Chapman es tan extrema e impactante que a muchos se les dificulta creerla. Ella fue secuestrada y abandonada en medio de la selva en Colombia, no sabe su nombre ni edad reales, mucho menos donde está su familia biológica. Sin embargo, ella publicó un libro donde habla acerca de todas sus vivencias.

Ella recuerda con certeza que a los 5 años fue separada de su familia y cuando la dejaron en la selva, dice haber sido adoptada por un grupo de monos capuchinos, con quienes aprendió a cazar, a alimentarse con frutos de los árboles y hasta pudo comunicarse como ellos, a través de sonidos. Fue un animal más en ese lugar, que ella cree que puede ser la selva del Catatumbo en Santander, Colombia.

1

Un día estuvo a punto de morir al comer un fruto venenoso y, agonizante. Uno de los monos mayores, al que ella bautizaría después como ‘el abuelo’, la llevó hasta un río y la hizo beber agua hasta que vomitó todo.

“Me salvó la vida, pensé que iba a morir, pero él supo que había comido algo que no debía. En sus ojos vi que me quería ayudar”.

Cinco años después fue rescatada por un grupo de cazadores. En la adolescencia fue entregada a un prostíbulo, en Cúcuta. Escapó, se dedicó a ser empleada doméstica y solo en ese momento la suerte tocó su vida: conoció a una familia que debía viajar a Inglaterra y que la llevó con ella a Europa como niñera. Allí recibió el nombre con el que se le conoce hoy: Marina Luz.

2

En el Reino Unido conoció a Jhon Chapman, un bacteriólogo con quien se casó en 1978 y terminó de construir su identidad. Comenzó por fin una vida normal, aunque ella dice que después de tantos malos tratos, al principio no creía que su relación fuera a ser sólida. Pero se arriesgó, funcionó y tuvo dos hijas.

Esta no es la primera vez que se sabe que una familia de primates adopta a un ser humano. En Uganda se conoció que un niño de 4 años fue abandonado y creció con monos vervet.

Por supuesto, hay gente que no creé en la historia de Chapman. Ellos argumentan que los monos con los que ella dice haber crecido van de un lugar a otro cubriendo largas distancias, por lo que sería imposible para una niña tan pequeña seguirles el ritmo.

Pero ella insiste en que la prueba de que esto fue real está en sus recuerdos.

“Los animales me ofrecieron frutas, nueces y raíces, fui una más entre todos ellos por cinco años. Esto lo logramos mirando la extensión de mi cabello y calculando cuánto crecía cada año”.

3

Marina aun tiene la costumbre de acicalar a sus dos hijas, y a sus nietos. Ellas supieron que su mamá era única cuando, la veían subir árboles con agilidad, notaban su fuerza inusual o la veían golpearse sin mostrar dolor. Ya adultas, su hija Vanesa la incitó a contar su historia.

En 2013 nació el libro The girl with no name (La niña sin nombre) que rápidamente se convirtió en uno de los más vendidos.

“No nos importa que nos digan que nada es cierto, que nos digan ‘mentirosos’, sólo estamos contando la historia de la familia”.

4

Al hacer públicas las vivencias de la mujer, esperaban encontrar a sus padres biológicos. “No lo hacemos por dinero. Daremos las ganancias a una institución de caridad”, dijo Marina en un español que no practica hace años.

Para mi suena bastante creíble la historia, ¿qué opinas?



Encuentra todo el contenido gracioso y viral de la red en ElGracioso.com. Visita cada día nuestra web y encuentra contenido actualizado y seleccionado por nuestros redactores que te encantará :) ¡Te esperamos!